Una historia de aprendizaje de resignificación
Cassandra
estudiaba su carrera, pero una de sus materias era Epistemología, materia que
le parecía complicada puesto que el maestro solo daba documentos para leer, y
no comprendía todo lo que leía. Con cierta desesperación al no poder aportar a
la clase, ella nota a uno de sus compañeros, el más participativo, y se le ocurre un idea.
Un día ella llega a la escuela un poco cansada de esta dinámica
de las lecturas, y se acuerda del chico de su clase y camina por el campus
dispuesta a encontrarlo. Lo ve en la cafetería, se acerca a él y le pregunta si
puede obtener su ayuda con la nueva lectura, él muy amablemente sonríe,
caminan juntos hasta una mesa, comienza a preguntarle qué es exactamente lo
que necesita, ella un poco tímida le dice "entender todo", así que los dos ríen y se
ponen de acuerdo con sus horarios para ir a estudiar y comenzar con esta experiencia de aprendizaje de resignificación.
Se ven
al siguiente día en las canchas a una hora que los dos tienen libre, así que
comienzan leyendo el título, y él le pregunta ¿qué entiende? Ella ríe nerviosa,
así que toman la decisión de ir paso por paso, comenzando por las palabras que
no entienden, este método le ayuda a ella para comprender a profundidad de que
habla la lectura.
Al día
siguiente Cassandra entra feliz a esa clase que tanta molestia le causaba, pues sabía de qué trataba la lectura, incluso tenía una opinión muy firme
respecto al tema, así que en cuanto comenzaron a dar sus críticas, ella pidió
la palabra, y confiada hablo del tema, su maestro sonrió al ver su entusiasmo,
cuando terminó miro con emoción y agradecimiento a su amigo. Él sonrió.
Comentarios
Publicar un comentario